Desde hace ya varios meses se han iniciado profundas perforaciones en la tierra rojiza de lo que otrora fuera una zona ceremonial y sagrada de antiguas civilizaciones en la región occidental de Colombia. Debido a la cantidad de cavernas subterráneas y galerías de rico cuarzo pirítico ha sido ardua la labor de las máquinas, ingenieros y obreros capacitados, principalmente, en el reconocimiento de restos arqueológicos desde perspectivas estético-prácticas, para penetrar la dureza de la roca.
Las perforaciones de apenas 38 cm cuadrados de área y más de 128 metros de profundidad han evidenciado la presencia de fragmentos de piezas cerámicas del periodo contuplecente medio, tiempo socio histórica donde florecieron ciudadelas dedicadas a la explotación de "cores" , herramientas pulimentadas para el tratamiento de cortezas pluvicas rescatadas de organismos iridiscentes constantes, de allí su nombre cuyo significado proviene de Koresis , deidad fálica pre-chibcha.
Panorámica del cuadrante 35 en el momento del rescate de piezas cerámicas del periodo contuplecente medio en la parte aledaña al Museo Tecmit de la ciudad de Pereira, Colombia, junio 3 de 2011. Obsérvese el auditor obeso de casco blanco el cual no sale del asombro y la expectación por el fenomenal hallazgo universitario.
Los restos de cerámica extraídos se encuentran en el laboratorio de arqueología del Museo con la intención de someterlos a varias pruebas de resistencia de fuerza y contención estético, ya que, en realidad, la calidad del material cerámico, expuesto y el modelado casi heroico hace pensar en representaciones de carácter idoéticos conectores, así como en tableros de escritura filoinforme tecnoartística básica.
Dentro de la experiencia excavatoria cabe señalar el cuidado de la Institución ha procurado por la debida documentación y catalogación exhaustiva con ánimo de construir un archivo completo que de cuenta a futuras generaciones de la importancia de las culturas asentadas en esta zona del actual departamento de Risaralda. Es así como las múltiples salas de exhibición antropocéntricas pedago-artísticas con que cuenta el extraordinario y hasta ahora inigualable Museo Mítico, Antropológico y de Arte Contemporáneo, los visitantes se ven sorprendidos por técnicas de investigación, no sólo museal, sino literarias y de creación maestrísticas producto de la actividad investigativa artística tecnológica desde mecánicas técnicas y laboratorios conceptuales alejados de la unicidad en la noción de arte, filosofía y los conceptos humanísticos, poco convenientes, al parecer, para un pensamiento práctico donde el conocimiento científico se privilegia frente a un conocimiento sensible expresivo. ¿qué significa lo humano sensible creativo en el paradigma de producción del conocimiento contemporáneo?
Podemos comentar con toda libertad que se ha cometido un grave error arqueológico museístico al pretender expandir el Museo en el actual estado de las cosas, máxime si tenemos en cuenta que, poco a poco, la Institución madre ha venido desplazando conceptualmente la organicidad fundamental del Museo hacia una total invisibilidad de lo "humano" falsamente confundido con "humanismo" , creación inconveniente traducida como investigación y universidad erróneamente contemplada como escenario de actuación de administradores y auditores , tecnócratas de la educación, quienes cada vez se apoderan aún más de ella y se alejan de lo académico como fin en sí mismo.
Representa un error también el hecho de conseguir fortalecer la Sala antropocéntrica en el nuevo proyecto de ampliación del Museo, por cuanto cada rescate del yacimiento " denominado planteación" será rígidamente documentado dentro de parámetros cientificistas y no de aporte cultural o sensible humano creativo, incluso artístico o estético. En nuestra opinión, el archivo es necesario y urgente y debe quedar consignado en la estructura física del órgano de difusión cultural, pero habrá que cuidar la esencia mítica, trascendental y relacionar de su accionar tanto objetual como simbólico en la emisión%96transmisión del signo.
Las bases que ya comienzan a fundamentar el "bloque", como se le conoce popularmente a la nueva sede anexa del Museo, armarán espacios amplios y expositivos que a su vez permitirán, sin duda alguna, ofrecer un alternativa de recorrido esencial dentro de marcos expositivos contemporáneos, sintonizados con la Misión del Museo Tecmit. No obstante lo anterior "el bloque" a su vez se convertirá en una plataforma de escenario tecnológico, donde lo mítico se compondrá de dendritas abstrusas, representación desarticuladas, dispersas dentro del mundo inmenso del conocimiento antropológico y biológico del Campus.
DESCUBRIMIENTO DEL GNOSEOLO
Cabe resaltar que las imágenes captadas del interior de la tierra por biosistomas refleja la presencia de una extraña formación mineral en el cuadrante 35. La forma de carácter irregular tiene una dimensión de 46 metros cuadrados, pero lo curioso y la vez maravilloso es que se encuentra en constante movimiento, lo que produce movimientos telúricos y emanación de gases tóxicos. Por la forma y consistencia interna, los arqueólogos del centro de documentación arquitrónicos del Museo, han podido determinar que la mancha detectada, la figura informe, corresponde a un GNOSEOLO, un gnoseologo nuestro , figura perteneciente al imaginario popular inexistente.
La imagen es contundente: se trata de un esqueleto fórbido perteneciente a un ser mítico animal fuertemente fabulado en la crónica indígena , colonial y contemporánea.
Parte de las historias cotidianas del pereirano hablan acerca de este ente o ser mítico, fuerza de la tierra, mezcla de historias tantas veces transitadas, pero siempre desde la desconfianza o la incredibilidad. Ahora, con estas evidencias tan fácticas, contundentes, la figura del gnoseolo ( en clave universidad tecnológica y artística contemporánea) se revela como el acontecimiento intelectual del momento y con toda seguridad con el tiempo será el referente identitario del estamento, la región y el país. Basta con imaginar una figura sublime dominada por una gran boca de reciclaje cultural por demás académico, un devorador de conocimiento indiscriminado que le garantizará a la sociedad el sentido en términos generales y su justificación de ser.
En la tradición oral de los pereiranos se recoge la existencia desde hace años de una figura errante con forma animal carente de extremidades, solo abdomen, el cual rueda, salta, se flexiona y rebota con su abultado estomago pero también con sus tres falsos pechos, membranas de carne imberbe que hacen de la cabeza una masa insignificante desde donde emerge su exagerada boca dentada. La cabeza igualmente se reduce por efecto de una extraña y deforme nariz mas pequeña que la boca pero poblada de pelos oscuros y mocosos del diámetro de una moneda de 50 pesos (centímetro y medio) por 4 metros de largo que la convierten en un algo nefasto, grotesco y temeroso. No quisiera encontrarme hoy con un gnoseolo, lo confieso.
El gnoseolo se desplazaba por inercia gravitacional y en las partes ascendentes su boca funcionaba como una potente palanca de arrastre capaz de destrozar a su paso árboles, piedras y montículos. Por esta capacidad arrasadora y su conocimiento de la composición de la casi totalidad de elementos naturales, científicos, tecnológicos, míticos y artísticos, adquirió su nombre.
Con las imágenes captadas en el cuadrante 35 se dio inicio a la correspondiente excavación auditada por reconocidas personalidades del mundo de la academia, la fe y el entorno artístico local.
Se retiraron cerca de 50 toneladas de cuarzo rojizo, pirita, tierra amarilla, una aleación de cobalto nutrido y capas de humos solidificados. También fue posible el encapsulamiento de 890 litros cúbicos de gas neutrociénico, cuya capacidad transformadora de energía supera al gas propano en fuerza instalativa y capacidad regeneradora biología del medio ambiente, aunque basta una exposición de un milicubo para detonar ideas en campo estéril.
Justo antes de tener contacto con el esqueleto, se evidenció la existencia de un anillo escultórico conformado por vasos rituales de uso ceremonial bien conservados por la capa de ceniza volcánica envolvente.
Escultura utilitaria del entorno gnoseológico encontrada en el yacimiento del cuadrante 35 del Museo Tecmit, agosto 23 de 2011, Pereira, Colombia
Varias de las figuras representan lo más dramático del personaje mítico centrado en la boca como origen y final de su esencia devoradora del conocimiento, como si aprender sobre el mundo se trata de consumírselo literalmente.
Entonces tenemos los dientes, como con el niño cíclope el ojo, eje principal sobre el cual se apoyó la construcción de una fabula con influencia contemporánea.
La risa, los dientes, la gesticulación, la capacidad devoradora, el consumo, esa irónica pretensión cultural por el acontecimiento estético.
El gnoseolo informe no necesita extremidades solo boca, alegoría de antropofagismo artístico y tecnológico, sin categorías su caminar es solitario y autosuficiente.






